Hola chicas,

Les cuento cómo resuelvo esos días en los que no tengo ganas de pensar demasiado qué ponerme, pero igual quiero sentirme cómoda, linda y canchera. Arranqué con el short violeta, que para mí es un hallazgo: es de pierna bien sueltita —algo que no siempre me pasa y por eso muchas veces evito los shorts—, pero este me encanta porque no ajusta y tiene una caída divina. Además, tiene ese corte sastrero que eleva cualquier look: el botoncito, los bolsillos bien profundos, las tablitas… todos esos detalles que hacen la diferencia. Lo combiné con este chalequito de lino, que suma textura y estilo sin esfuerzo, y con las sandalias Shara en color chocolate, que son hermosas y, encima, tienen ese anillito que termina de vestir el pie y lo hace ver súper prolijo. Un look simple, pensado, y listo para salir sin vueltas. Porque no se olviden: vestirse también es cuidarse.

Y para esos días larguísimos, de mil cosas y cero margen para complicarse, voy con lo que yo llamo el “trajecito”. Es uno de esos looks que sé que no me van a fallar nunca. Me hacen sentir canchera, cómoda y tranquila. Es blandito, agradable al tacto, y no tengo que estar pendiente de si se nota el corpiño, si el largo es adecuado o si estoy incómoda en algún momento del día. Lo combiné con un par de chatitas —que saben que me encantan y son un infaltable— y sumé una tote en color platino, que es comodísima y además combina con absolutamente todo. Y listo, look resuelto para atravesar esos días eternos sin resignar estilo.

Todos los productos de estos looks los encuentran disponibles en la tienda online de Shelosophy, para que puedan armar sus combinaciones favoritas y adaptarlas a su día a día. La idea es esa: facilitar, acompañar y disfrutar lo que nos ponemos.

Espero que estos looks les sirvan de inspiración y les hagan un poquito más livianos esos días en los que todo parece largo.

Con mucho cariño,
Lu 💛